viernes, 20 de marzo de 2009

arborincultura

¿No hay algo hermoso en un bonsai? Y sin embargo el proceso es antinatural, y el hermoso bonsai no deja de ser un monstruo entre los suyos, una aberración. Una sociedad arbórea compuesta únicamente de bonsais fracasaría tras la primera generación. Si el mundo arbóreo pudiera dotarse de un código moral sólo alguien con mala fe o profundamente estúpido le aconsejaría que siguiera los postulados del hermoso bonsai.
¿Y acaso no es un sacerdote o un obispo católico un desarrollo contra natura de la simiente humana? ¿No es verdad que si todos fuéramos curas y monjas la humanidad desaparecería en una generación? ¿Qué diablos hacemos escuchando a esa jauría de bonsais que son los ministros de la iglesia? ¿Cómo es que en lugar de tildarlos directamente de imbéciles nos ponemos a nosotros mismos en entredicho cada vez que abren la boca?
Pero claro, ¿por qué un ministro de justicia jura su cargo ante una constitución y una cruz y nadie pone el grito en el cielo?

No hay comentarios: